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  La presencia de un sueño inadecuado tres veces por semana o más, afecta al funcionamiento diario, la cognición y el ánimo.

        Cuando tenemos dificultad para dormir habitualmente entramos en un círculo vicioso que consiste en:

  • DIFICULTAD PARA DORMIR
  • FRUSTRACIÓN
  • DESPERTAR

        A través del proceso diagnóstico y la intervención podemos reemplazar este círculo vicioso por uno círculo «virtuoso». 

        Cuando estudiamos un caso de insomnio hay que tener en cuenta diagnósticos diferenciales como pueden ser:  cambios ritmos circadianos, Trastornos del sueño primarios,  y ocurrencia simultánea de enfermedades médicas y psiquiátricas. 

        Tienen especial relevancia las siguientes posibles causas de insomnio en adultos: fármacos recetados y de venta libre, alcohol y cafeína, trastornos neurodegenerativos y falta prácticas de higiene de sueño.

        En cada caso hay que hacer un estudio minucioso y descartar las posibles causas. 

        Para el tratamiento es clave elaborar un plan de tratamiento personalizado junto con el paciente y su familia. 

 

¿Puedo percibir cambios en el sueño con la edad?

        Los posibles cambios que podemos notar relacionados con la edad son:

  1. Conciliar el sueño lleva más tiempo
  2. Disminución general de la eficiencia del sueño
  3. Mayor tiempo de vigilia durante la noche
  4. Tendencia a despertar más temprano
  5. Tendencia a realizar siestas diurnas

 

Efectos de un sueño inadecuado:

    • Afecta a la memoria y la concentración
    • Capacidad para resolver problemas y funciones ejecutivas
    • Mayor riesgo de caídas
    • Enfermedad cardiovascular
    • Diabetes
    • Clave: crucial para salud física y psíquica

 

¿Cuáles son los factores de riesgo que empeoran el sueño?

  • El consumo de alcohol
  • Consumo de cafeína (puede durar el efecto hasta 10h)

 

Prácticas que promueven el sueño:

  • Actividad física (mañana o tarde)
  • Rutinas diarias
  • Entorno cómodo para dormir, temperatura, oscuridad, no ver reloj
  • Uso limitado de la cama (dormir y actividad sexual)
  • Consejos para combatir la preocupación:
    • Escribir las cosas que nos preocupan
    • Posibles soluciones para el día siguiente
    • Permitir relajarse

 

RECOMENDACIONES:

    • Luces encendidas/cortinas abiertas durante el día
    • Luces apagadas/cortinas cerradas durante la noche/iluminación pasillos o baños
    • Evitar siestas
    • Evitar despertarse de noche
    • Promover ejercicio durante el día
    • Evitar uso de bebidas con cafeína después del medio día
    • Ir al baño antes de acostarse
    • Promover una rutina relajante antes de acostarse (masajes, comodidad con almohadas/mantas, música)
    • Mantener una temperatura ambiental agradable
    • Mantener el ruido mínimo durante las horas de sueño
    • Infusiones
    • Masajear la espalda, manos y/o pies
    • Probar técnicas de relajación (lugar seguro/relajación sistemática de pies a cabeza/respirar profundo con los ojos cerrados)
    • La terapia cognitivo-conductual para el insomnio es el tratamiento con mayor evidencia de eficacia.
    • Los tratamientos conductuales para el insomnio actúan disminuyendo el estado de alerta y reforzando el ritmo sueño-vigilia normal.
    • En algún caso es necesaria la asociación de psicofármacos. 
    • Es recomendable acudir al especialista para solicitar valoración y la necesidad de plan terapéutico personalizado. 
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